Dos pequeños gemelos jugaban en el patio trasero cuando un dóberman rompió la cerca y los apartó de su arenero.
Creyendo que el perro los atacaba, su madre rescató a los niños y llamó a los servicios de emergencia. Sorprendentemente, los gemelos no sufrieron mordeduras y el perro siguió volviendo a cavar en el arenero.
Momentos después, una potente explosión se produjo bajo el patio, causada por una fuga subterránea de gas natural.

Los investigadores concluyeron que el perro probablemente había detectado el gas y estaba intentando poner a salvo a los niños. Posteriormente, el dóberman fue reconocido como un héroe por haber ayudado a salvar la vida de los gemelos.


