{"id":9871,"date":"2026-01-16T01:44:23","date_gmt":"2026-01-16T01:44:23","guid":{"rendered":"https:\/\/news5.chainityai.com\/?p=9871"},"modified":"2026-01-16T01:44:25","modified_gmt":"2026-01-16T01:44:25","slug":"julio-iglesias-paro-de-cantar-en-medio-del-concierto-habia-visto-a-la-mujer-que-amo-hace-40-anos-20000-personas-un-estadio-lleno-julio-iglesias-en-el-escenario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/news5.chainityai.com\/?p=9871","title":{"rendered":"Julio Iglesias Par\u00f3 de Cantar en Medio del Concierto \u2014 Hab\u00eda Visto a la Mujer Que Am\u00f3 Hace 40 A\u00f1os\u2026 20,000 personas, un estadio lleno, Julio Iglesias en el escenario."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Posted on&nbsp;<a href=\"https:\/\/zexoads.com\/julio-iglesias-paro-de-cantar-en-medio-del-concierto-habia-visto-a-la-mujer-que-amo-hace-40-anos-20000-personas-un-estadio-lleno-julio-iglesias-en-el-escenario-eric\/\"><time datetime=\"2026-01-13T15:51:58+07:00\">13 January, 2026<\/time><\/a>&nbsp;by&nbsp;<a href=\"https:\/\/zexoads.com\/author\/eric\/\">eric<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo era perfecto. La m\u00fasica sonaba, las luces brillaban, las mujeres gritaban su nombre, un concierto como tantos otros. Y entonces Julio se detuvo. En medio de una canci\u00f3n sin explicaci\u00f3n, sin aviso, dej\u00f3 de cantar, baj\u00f3 el micr\u00f3fono, se qued\u00f3 inm\u00f3vil mirando hacia el p\u00fablico. La banda sigui\u00f3 tocando unos segundos, confundida. Despu\u00e9s, uno por uno, los m\u00fasicos dejaron de tocar. El silencio se extendi\u00f3 por el estadio como una ola.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"164\" src=\"https:\/\/news5.chainityai.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/image-147.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-9872\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">20,000 personas conteniendo la respiraci\u00f3n. Julio no se mov\u00eda. Sus ojos estaban clavados en un punto. Tercera fila, sector central. Una mujer. Nadie entend\u00eda estaba pasando hasta que Julio habl\u00f3. Una sola palabra, un nombre que nadie reconoci\u00f3. Isabel, esta es la historia de la noche en que Julio Iglesia se encontr\u00f3 a su primer amor, 40 a\u00f1os despu\u00e9s, en la tercera fila de un concierto. Era una noche de finales de los 90, Buenos Aires, el estadio de Riverplate. Julio ten\u00eda 50 y tantos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estaba en la cima de su carrera. El cantante latino m\u00e1s famoso del mundo. 300 millones de discos vendidos. Canciones en 14 idiomas. un hombre que lo hab\u00eda conseguido todo. Esa noche el concierto empez\u00f3 como siempre. Julio sali\u00f3 al escenario con su traje impecable, su sonrisa perfecta, su carisma legendario. Las primeras canciones sonaron sin problemas. El p\u00fablico respond\u00eda, todo funcionaba. Julio caminaba por el escenario cantando, mirando a los fans como hac\u00eda siempre, saludando, gui\u00f1ando el ojo, haciendo sentir a cada mujer que cantaba solo para ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era un profesional. Llevaba d\u00e9cadas haciendo esto. Pod\u00eda dar un concierto en piloto autom\u00e1tico. Pero en alg\u00fan momento de la quinta canci\u00f3n algo cambi\u00f3. Julio estaba cantando cerca del borde del escenario. Miraba al p\u00fablico como siempre. Sus ojos pasaban de rostro en rostro como siempre y entonces se detuvieron. Tercera fila. Una mujer de unos 50 y tantos a\u00f1os, pelo oscuro con algunas canas, un rostro que el tiempo hab\u00eda cambiado pero no borrado. Los ojos. Julio reconoci\u00f3 los ojos, los mismos ojos que hab\u00eda visto por \u00faltima vez 40 a\u00f1os atr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\nhttps:\/\/d27181f402ce917ffc12503f2173e896.safeframe.googlesyndication.com\/safeframe\/1-0-45\/html\/container.html\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Madrid, cuando \u00e9l ten\u00eda 19 a\u00f1os y el mundo era otro, dej\u00f3 de cantar. La palabra muri\u00f3 en su garganta. La melod\u00eda se perdi\u00f3. Solo qued\u00f3 el silencio y esos ojos mir\u00e1ndolo desde la tercera fila. La mujer tambi\u00e9n lo miraba inm\u00f3vil, como si ella tampoco pudiera creer lo que estaba viendo. Los m\u00fasicos dejaron de tocar. 20,000 personas murmuraban confundidas. \u00bfQu\u00e9 pasaba? Julio estaba enfermo. Hab\u00eda un problema t\u00e9cnico, pero Julio no escuchaba nada. No ve\u00eda a nadie m\u00e1s, solo a ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">40 a\u00f1os. 40 a\u00f1os desde la \u00faltima vez. Y ah\u00ed estaba, a 10 m de distancia. Despu\u00e9s de todo este tiempo, Julio levant\u00f3 el micr\u00f3fono. Su voz sali\u00f3 ronca, extra\u00f1a, nada parecida a la voz que llenaba estadios. Isabel, la mujer no respondi\u00f3, solo asinti\u00f3 despacio con los ojos llenos de l\u00e1grimas. Era ella, Madrid. 1962. 40 a\u00f1os antes de esa noche, Julio Iglesias ten\u00eda 19 a\u00f1os. No era cantante, no era famoso, era solo un chico que jugaba al f\u00fatbol en las categor\u00edas inferiores del Real Madrid y so\u00f1aba con ser profesional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era guapo, era joven, era invencible. Oeste, eso cre\u00eda. Una noche de verano, unos amigos lo llevaron a una fiesta en el barrio de Salamanca. Una casa grande, m\u00fasica, gente bailando. Julio no quer\u00eda ir. ten\u00eda entrenamiento temprano al d\u00eda siguiente, pero fue y su vida cambi\u00f3 para siempre. La vio apenas entr\u00f3. Estaba en una esquina hablando con una amiga, sosteniendo un vaso que apenas tocaba, pelo negro hasta los hombros, ojos oscuros que brillaban con la luz de las velas, una sonrisa que parec\u00eda guardar secretos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isabel Julio no era t\u00edmido con las mujeres, nunca lo hab\u00eda sido. Pero esa noche algo fue diferente. Le tom\u00f3 20 minutos encontrar el coraje para acercarse. Hola, soy Julio. Ya s\u00e9 qui\u00e9n sos. El futbolista. Me conoc\u00e9s. Todo el mundo te conoce. Sos el que va a jugar en el Real Madrid. Julio sonr\u00ed\u00f3. Pero Isabel no parec\u00eda impresionada. Lo miraba con curiosidad, casi con desaf\u00edo. \u00bfY vos qui\u00e9n sos, Isabel? la que no le importa el f\u00fatbol. Esa noche bailaron hasta las 4 de la ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\nhttps:\/\/d27181f402ce917ffc12503f2173e896.safeframe.googlesyndication.com\/safeframe\/1-0-45\/html\/container.html\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hablaron de todo y de nada. Se rieron de cosas que despu\u00e9s ninguno recordar\u00eda. Y cuando el sol empez\u00f3 a salir, Julio supo que estaba perdido. No era como las otras chicas. No le importaba su fama, su futuro en el f\u00fatbol, su familia conocida. Lo miraba como si pudiera ver algo m\u00e1s all\u00e1 de todo eso, algo que ni el mismo Julio sab\u00eda que exist\u00eda. se vieron al d\u00eda siguiente y al siguiente y al siguiente. Los meses que siguieron fueron los m\u00e1s felices de la vida de Julio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se escapaba de los entrenamientos para verla. Le escrib\u00eda cartas que ella guardaba en una caja de madera. Le cantaba canciones, canciones tontas que inventaba en el momento, porque todav\u00eda no sab\u00eda cantar de verdad. Un d\u00eda vas a ser famoso le dijo Isabel. Una noche estaban sentados en un banco del retiro mirando las estrellas. No me importa la fama, solo quiero estar con vos. Isabel sonr\u00ed\u00f3. Pero hab\u00eda algo triste en esa sonrisa. Las cosas no siempre salen como uno quiere, Julio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9l no entendi\u00f3 qu\u00e9 quer\u00eda decir. Ten\u00eda 19 a\u00f1os. Estaba enamorado. El futuro era infinito. Hablaron de casarse, de tener hijos, de envejecer juntos. Julio le prometi\u00f3 que siempre estar\u00edan juntos, siempre. Y entonces lleg\u00f3 septiembre, el accidente, el auto que se estrell\u00f3, las piernas que dejaron de funcionar, los m\u00e9dicos que dec\u00edan que nunca volver\u00eda a caminar, el mundo entero derrumb\u00e1ndose en una noche. Julio pas\u00f3 meses en el hospital. Al principio Isabel lo visitaba todos los d\u00edas. Le sosten\u00eda la mano, le dec\u00eda que todo iba a estar bien.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero algo cambi\u00f3. Las visitas se hicieron menos frecuentes, las conversaciones m\u00e1s cortas, los silencios m\u00e1s largos. Un d\u00eda, Isabel vino con los ojos rojos. Hab\u00eda estado llorando. No puedo seguir. Dijo, \u201c\u00bfQu\u00e9? Esto nosotros no puedo.\u201d Julio sinti\u00f3 que el mundo se romp\u00eda por segunda vez. \u00bfPor qu\u00e9? Isabel no respondi\u00f3, solo neg\u00f3 con la cabeza. Las l\u00e1grimas ca\u00edan por sus mejillas. \u201cPerd\u00f3name\u201d, susurr\u00f3. Perd\u00f3name. Y se fue. Julio nunca supo exactamente por qu\u00e9. Algunos dec\u00edan que la familia de Isabel se hab\u00eda opuesto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No quer\u00edan que su hija estuviera con un inv\u00e1lido. Otros dec\u00edan que Isabel hab\u00eda conocido a alguien m\u00e1s. Otros dec\u00edan que simplemente no pudo soportar la presi\u00f3n. La verdad muri\u00f3 con el silencio de Isabel. Julio intent\u00f3 buscarla, mand\u00f3 cartas, llam\u00f3 a sus amigas, pero Isabel hab\u00eda desaparecido, se hab\u00eda mudado, nadie sab\u00eda d\u00f3nde. Y el chico de 19 a\u00f1os paralizado en una cama de hospital, aprendi\u00f3 algo que cambiar\u00eda su vida. El amor puede destruirte, pero tambi\u00e9n puede transformarte, porque fue despu\u00e9s de perder a Isabel que Julio encontr\u00f3 la m\u00fasica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue despu\u00e9s de que ella se fuera, que agarr\u00f3 la guitarra que una enfermera hab\u00eda dejado junto a su cama. Fue con el coraz\u00f3n roto que escribi\u00f3 sus primeras canciones. Canciones de amor, canciones de p\u00e9rdida, canciones sobre una mujer que nunca lo abandon\u00f3 del todo. Isabel, 40 a\u00f1os despu\u00e9s, ah\u00ed estaba en la tercera fila. Mir\u00e1ndolo, el jefe de seguridad camin\u00f3 hacia la tercera fila. 20,000 personas miraban sin entender qu\u00e9 estaba pasando, por qu\u00e9 el concierto se hab\u00eda detenido, qui\u00e9n era esa mujer no se mov\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">miraba a Julio. Julio la miraba a ella. 40 a\u00f1os comprimidos en una mirada. El guardia lleg\u00f3 hasta Isabel. Le dijo algo al o\u00eddo. Ella neg\u00f3 con la cabeza. El guardia insisti\u00f3. Ella volvi\u00f3 a negar. Julio vio todo desde el escenario. Levant\u00f3 el micr\u00f3fono. Isabel. Su voz reson\u00f3 por todo el estadio. 20,000 personas en silencio absoluto. Por favor, dos palabras. Solo dos palabras, pero dichas de una manera que nadie hab\u00eda escuchado antes. No era el Julio Seductor, no era el Julio Profesional, era otro Julio, uno m\u00e1s antiguo, uno que hab\u00eda estado escondido durante 40 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isabel lo mir\u00f3, sus ojos brillaban con l\u00e1grimas y lentamente se puso de pie. El guardia la gui\u00f3 hacia el escenario. Las personas en las primeras filas se apartaban, confundidas, susurrando. Isabel caminaba como en un sue\u00f1o. Cada paso parec\u00eda costarle un esfuerzo enorme. Las escaleras del escenario, un paso, dos, tres, y ah\u00ed estaba, frente a Julio, a 2 m de distancia, bajo las luces que hab\u00edan iluminado a reyes y presidentes. Pero Julio no ve\u00eda las luces, no escuchaba al p\u00fablico, no sent\u00eda las c\u00e1maras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Solo la ve\u00eda a ella. Isabel, a los 18 a\u00f1os bailando en aquella fiesta de Madrid. Isabel ri\u00e9ndose de sus chistes tontos. Isabel bes\u00e1ndolo por primera vez. Isabel dici\u00e9ndole, \u201cPerd\u00f3name.\u201d Y desapareciendo para siempre. Todo estaba ah\u00ed. En sus ojos, los mismos ojos de siempre. \u201cHola, dijo Julio.\u201d \u201cHola, respondi\u00f3 Isabel. Su voz, Dios, su voz m\u00e1s grave ahora marcada por los a\u00f1os.\u201d Pero la misma voz que \u00e9l hab\u00eda escuchado en sue\u00f1os durante d\u00e9cadas, Julio dio un paso adelante. Isabel no retrocedi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">40 a\u00f1os, dijo Julio. 40 a\u00f1os, repiti\u00f3 ella. Te busqu\u00e9, lo s\u00e9. Nunca te encontr\u00e9. Lo s\u00e9. Silencio. 20,000 personas conteniendo la respiraci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 viniste esta noche? Pregunt\u00f3 Julio. Isabel tard\u00f3 en responder. Cuando lo hizo, su voz temblaba. Porque nunca pude ir a ninguno de tus conciertos. Durante 40 a\u00f1os escuch\u00e9 tus canciones en la radio, te vi en la televisi\u00f3n, le\u00ed sobrez revistas, pero nunca pude verte en persona. Me dol\u00eda demasiado. Hizo una pausa, pero este a\u00f1o cumpl\u00ed 60 y me dije, \u201cYa es suficiente, ya pas\u00f3 suficiente tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puedo ir a verlo cantar una vez, solo una vez, sin que \u00e9l sepa que estoy ah\u00ed.\u201d Una l\u00e1grima cay\u00f3 por su mejilla. No pens\u00e9 que me iba a ver. Hab\u00eda 20,000 personas. \u00bfC\u00f3mo iba a verme a m\u00ed? Julio sonr\u00ed\u00f3. Una sonrisa triste. Podr\u00eda haber 100,000 personas. Te hubiera visto igual. El p\u00fablico empez\u00f3 a aplaudir. Algunos lloraban sin saber exactamente por qu\u00e9. Hab\u00eda algo en el aire, algo que todos sent\u00edan aunque no pudieran explicar. Julio levant\u00f3 el micr\u00f3fono, pero no habl\u00f3 al p\u00fablico, habl\u00f3 solo a ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace 40 a\u00f1os me dejaste en un hospital. Ten\u00eda las piernas rotas y el coraz\u00f3n roto y no sab\u00eda cu\u00e1l dol\u00eda m\u00e1s. Isabel baj\u00f3 la mirada. Pero quiero que sepas algo, continu\u00f3 Julio. Todo lo que soy, todo lo que logr\u00e9, empez\u00f3 esa noche, la noche que te fuiste. Porque fue esa noche que agarr\u00e9 una guitarra por primera vez. Y fue pensando en vos que escrib\u00ed mis primeras canciones. El estadio estaba en silencio absoluto. As\u00ed que gracias, Isabel. Gracias por romperme el coraz\u00f3n, porque de esos pedazos rotos nacieron 300 millones de discos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isabel levant\u00f3 la mirada. Las l\u00e1grimas corr\u00edan libremente. Ahora Julio abri\u00f3 los brazos y Isabel camin\u00f3 hacia \u00e9l. Se abrazaron en el centro del escenario dos personas que hab\u00edan sido j\u00f3venes juntas hace una eternidad. Dos personas que el tiempo hab\u00eda separado y que el destino hab\u00eda vuelto a juntar. 20,000 personas aplaud\u00edan, lloraban, gritaban. Pero Julio no escuchaba nada, solo sent\u00eda los brazos de Isabel. Solo ol\u00eda su perfume, diferente al de antes, pero de alguna manera igual. Solo escuchaba su respiraci\u00f3n contra su pecho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">40 a\u00f1os esperando este momento. Y por fin hab\u00eda llegado. El abrazo dur\u00f3 una eternidad. o este quiz\u00e1s solo unos segundos, nadie lo sabe con certeza. Cuando se separaron, Julio ten\u00eda los ojos h\u00famedos. El hombre que nunca lloraba en p\u00fablico, el hombre que siempre ten\u00eda el control, estaba temblando. Mir\u00f3 a Isabel, le dijo algo al o\u00eddo, algo que los micr\u00f3fonos no captaron, algo que solo ella escuch\u00f3. Isabel asinti\u00f3. Julio hizo una se\u00f1a al jefe de seguridad. El hombre se acerc\u00f3 y acompa\u00f1\u00f3 a Isabel hacia el costado del escenario, no hacia el p\u00fablico, hacia atr\u00e1s, hacia el backstage.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Julio se qued\u00f3 solo en el escenario, tom\u00f3 el micr\u00f3fono. \u201cPerdonen\u201d, dijo al p\u00fablico. Su voz todav\u00eda temblaba. \u201cAcaban de ver algo que ni yo esperaba. Esa mujer, esa mujer es parte de mi historia, una parte que cre\u00ed perdida para siempre.\u201d Hizo una pausa. Ahora, si me permiten, voy a cantar una canci\u00f3n. una canci\u00f3n que escrib\u00ed hace muchos a\u00f1os. Pensando en ella, la banda empez\u00f3 a tocar una melod\u00eda que el p\u00fablico conoc\u00eda bien, una de las canciones m\u00e1s famosas de Julio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero esa noche son\u00f3 diferente. Esa noche cada palabra ten\u00eda un peso nuevo. Cada nota llevaba 40 a\u00f1os de espera. El concierto termin\u00f3 dos horas despu\u00e9s. Julio cant\u00f3 como nunca. o este, eso dicen los que estuvieron ah\u00ed, como si hubiera recuperado algo que hab\u00eda perdido, como si la m\u00fasica volviera a tener sentido. Pero lo que pas\u00f3 despu\u00e9s del concierto, nadie lo sabe con certeza. Se dice que Julio e Isabel se encontraron en el backstage solos, sin c\u00e1maras, sin testigos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se dice que hablaron durante horas toda la noche hasta que el sol empez\u00f3 a salir sobre Buenos Aires. \u00bfQu\u00e9 se dijeron? Nadie lo sabe. Algunos dicen que Isabel le explic\u00f3 todo. \u00bfPor qu\u00e9 se fue? \u00bfPor qu\u00e9 desapareci\u00f3? Dicen que su familia la oblig\u00f3, que le dijeron que Julio era un inv\u00e1lido, que nunca ser\u00eda nada, que ella merec\u00eda algo mejor. Dicen que la mandaron a vivir con unos t\u00edos en otro pa\u00eds que le prohibieron contactarlo. Otros dicen que Isabel le confes\u00f3 que nunca dej\u00f3 de amarlo, que se cas\u00f3 con otro hombre, que tuvo hijos, que vivi\u00f3<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">una vida entera, pero que cada noche, antes de dormir pensaba en \u00e9l, en el chico de 19 a\u00f1os que le cantaba canciones tontas en el retiro. Otros dicen que no hablaron del pasado, que solo se miraron, que algunas cosas no necesitan palabras. Lo que s\u00ed se sabe es que cuando el sol sali\u00f3, Isabel se fue. Julio la acompa\u00f1\u00f3 hasta un taxi. Se abrazaron una vez m\u00e1s y ella se fue. Se volvieron a ver. Hay quienes juran que s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que Julio e Isabel se encontraban en secreto una vez al a\u00f1o en alg\u00fan lugar del mundo donde nadie los conoc\u00eda, solo ellos dos, como si tuvieran 19 a\u00f1os otra vez. Hay quienes dicen que no, que esa noche fue la \u00faltima, que se dijeron todo lo que necesitaban decirse y despu\u00e9s siguieron con sus vidas separadas. Porque a veces el amor no es suficiente, porque a veces el tiempo destruye lo que podr\u00eda haber sido. La verdad es que nadie lo sabe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Solo Julio, solo Isabel y ninguno de los dos lo ha contado. Pero hay algo que s\u00ed se sabe. Despu\u00e9s de esa noche en Buenos Aires, Julio cambi\u00f3. Los que lo conoc\u00edan lo notaron. segu\u00eda siendo el mismo, la sonrisa, el encanto, la voz. Pero hab\u00eda algo diferente en sus ojos, una paz que no estaba antes, como si hubiera cerrado un cap\u00edtulo que llevaba abierto 40 a\u00f1os. Julio Iglesias tuvo miles de mujeres. Eso dice la leyenda, las m\u00e1s hermosas del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero dicen que solo am\u00f3 de verdad a una, una mujer que conoci\u00f3 a los 19 a\u00f1os, que perdi\u00f3 en una cama de hospital y que encontr\u00f3 40 a\u00f1os despu\u00e9s en la tercera fila de un concierto. A veces el amor no muere, solo espera. Y a veces, si ten\u00e9s suerte, el universo te da una segunda oportunidad, aunque sea por una sola noche. pantalla a negro. \u00bfAlguna vez encontraste a alguien de tu pasado a\u00f1os despu\u00e9s? \u00bfAlguien que cre\u00edas perdido para siempre?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Posted on&nbsp;13 January, 2026&nbsp;by&nbsp;eric Todo era perfecto. La m\u00fasica sonaba, las luces brillaban, las mujeres gritaban su nombre, un concierto como tantos otros. 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