La lluvia tamborileaba rítmicamente contra el parabrisas de mi camioneta, casi hipnótica, mientras las llantas devoraban los últimos kilómetros de asfalto antes de tomar el camino de tierra. San Miguel, mi pueblo natal, emergió entre la niebla como un recuerdo borroso que de repente se enfocaba.
La lluvia tamborileaba contra el parabrisas de mi camioneta con un ritmo tenaz, casi hipnótico, mientras las llantas devoraban los últimos kilómetros de asfalto antes […]